Leyendo un reportaje realizado al Doctor en Personalidad y Comportamiento de la Universidad de Barcelona y Doctor en Psicología de la Universidad Católica de Argentina, Mauricio Valdivia Hevia, sobre la situación vivida en una Institución de gran prestigio, que ha sufrido serios problemas de corrupción y pérdida de confianza pública, expreso que, su visión es que en ella "se da el concepto de ANOMIA, una ausencia de normas, lo que, a su juicio, se recupera apelando a habilidades blandas, como la empatía y la asertividad a acercarse a la comunidad.  Comenta que hoy es más la gente que sale de la Institución que la que se postula y que existe una molestia con los altos mandos".
 
Al preguntársele ¿Se pierde esto ante el concepto de anomia? Responde "Claro, con la anomia aparece la desintegración.  Se pierde el sentido de integridad"-
 
Debo confesar el desconocimiento de dicho concepto, lo que me llevo a investigar, por lo interesante que me parece el tema, encontrando bastante literatura al respecto.
 
El termino fue introducido en primer lugar por el sociólogo Emile Durkheim, uno de los fundadores de la sociología moderna, en su libro: "La división del trabajo en la sociedad" (1893), definiendo el concepto como "Un estado sin normas que hace inestable las relaciones del grupo, impidiendo así su cordial integración".  Posteriormente, en 1964, el sociólogo Robert K. Merton, establece que "las estructuras sociales ejercen una presión definitiva en ciertas personas de la sociedad, de tal manera que produce una conducta inconformista en vez de una conformista".
 
Durkheim, en su libro "La Educación Moral" (1902) vincula la anomia con la educación como medio para enseñar al individuo a contener sus pasiones a la par de la limitación externa que le imponen las normas sociales.   En esta obra, Durkeim sostiene que la moral, entendida como el conjunto de reglas externas que determinan imperativamente la conducta, es central en un cuerpo colectivo.  Es la encargada de fijar y regular las acciones de los nombres imponiendo con ello deberes para lo cual el cuerpo que lo ejerce debiera ser reconocido como una autoridad legítima con mandato imperativo. De esta forma, y a partir de la determinación y regularización de comportamientos, la moral poco a poco logra la disciplina que suponen los límites y la coerción necesarios para contrarrestar los deseos ilimitados de los que los individuos son presos.
 
Para Durkheim, la disciplina tiene una utilidad social ya que es la encargada de organizar la vida colectiva en la que participan los individuos quienes necesitan que las diversas esferas de su vida (particular, profesional, cívica y otras) estén reguladas para evitar perder el sentido de sus acciones.  Las normas son necesarias ya que, de lo contrario, un deseo libre de todo freno y de toda regla solo será causa de constantes tormentos para cada individuo.
 
El termino ANOMIA, que se emplea en sociología para referirse a una desviación o ruptura de las normas, es también utilizado para señalar las organizaciones o grupos en el interior de la sociedad que sufren un caos debido a la ausencia de reglas de buena conducta comúnmente admitidas, implícita o explícitamente, o peor, debidas al reinado de reglas que promueven el aislamiento o incluso que motivan a actos indebidos más que a la cooperación.
 
Con lo dicho anteriormente, que es solo un brevísimo esbozo del significado del concepto ANOMIA, deseamos invitar a una reflexión, desde el punto de vista de ROTARY, ya que nuestro deber es servir a nuestras comunidades y para ello debemos conocerlas lo mas profundamente posible, para lo cual, cada club cuenta con personas que representan distintas actividades y profesionales, de conformidad de sus clasificaciones, y que son líderes en ellas.