Por Yojana Leòn
Socia del Rotary E-Club of Latinoamerica.
 
Una Historia Rotaria de ayuda....
 
El día 28 de junio se llevó a ayuda humanitaria por parte de nuestro hermoso y maravillo E-Club de Latinoamérica, comenzamos desde las 7 de la mañana trasladándonos desde Cd. Del Carmen, Campeche, llegando a las 10.00 am a la comunidad El Aguacatal, municipio de Campeche, México.
Ya nos esperaba el comisariado ejidal el Lic. Ernesto Núñez, quien amablemente nos llevó al área de refugiados y centro de acopio, las personas se atendieron de 20 en 20, cuidando los protocolos de la pandemia de Covid -19, retirando a personas vulnerables del área y entregándoles en primera estancia a ellos para que no estuvieran expuestos.
Se entregaron 207 piezas de cobijas y juegos de sabanas que amablemente donaron un grupo de mujeres empresarias, la entrega trascurrió en armonía y orden, todos respetaron la distancia entre una persona y otra así mismo a la hora de la entrega se realizó con la sana distancia.
Posteriormente procedimos a evaluar los casos de personas que se quedaron sin casa y fuimos a el lugar llamado Santa Rita transportándonos en lancha para poder llegar al poblado, el trayecto pudimos apreciar la devastación, nos contaban los pobladores que el agua fue contaminada ya que ellos colectan agua pluvial en una olla, llamado así por tratarse de una especie de jagüey donde se colecta el agua de lluvia para luego tratarla y subirla a un tinaco municipal y proceder al suministro.
 
Más información al respecto en https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_captaci%C3%B3n_de_agua_de_lluvias.
 
Se armo la Shelter Box en el mismo lugar donde el padre de familia tenía su choza, tras casi dos horas de ardua labor quedo lista y procedimos a entregarle todo el menaje de la caja que consistía en una estufa ecológica de leña, ¡fue una algarabía mirar que tenía chimenea! –Decía: ya me imagino un pescado asándose, lo sacare del rio en cuanto se limpie de la contaminación, ya que por ahora no puedo pescar-
 
Incluía también un juego de ollas, platos, vasos, cucharas, sacaban todo y decía ¡harè agua de coco, ya tenemos vasos!
 
Miro su un colchón inflable emocionado, el purificador de agua, el contenedor plástico para agua, el kit de entretenimiento que los chicos recibieron con júbilo y un peluche para el pequeño bebe, las herramientas, miraba el hacha y decía con ¡esta podre aliñar un cerdo!, por último, el kit de repuestos para la casa de campaña.
Vivimos esos instantes que no se pueden grabar ni capturar en fotografías, cuando habla el corazón de las personas, cuando los sentimientos están a flor de piel y esta se eriza, no se puede plasmar en letras la emoción, el agradecimiento en los ojos de mirada pura, cristalina y llorosos de ese padre de familia, que nos contaba como justo ese día se sentía en el borde de la desesperanza. Tiene tres hijos, un bebe enfermo de epilepsia, que había tenido una crisis justo antes de la contingencia y había estado entubado y al borde de la muerte; una hermosa niña de rubios cabellos que nos veía con unos ojos llenos de expectativa y esperanza y un saltarín varón de ojos vivaces y grande sonrisa.
Narraba que ahora podía reconstruir su casita poco a poco, y que lo más importante era un techo y poder cocinar para los pequeños. Me pregunto que es Rotary, de donde somos, de donde vinimos, y me dijo Dios siempre nos escucha, a ustedes Él l los envió, no tengo dinero, nada, y mostraba sus manos mientras se tocaba los bolsillos, tampoco ropa, solo esta que tengo puesta... y mi esposa está eligiendo unas prendas -relato- mientras señalaba a lo lejos donde su esposa, recogía ropa de una pila de donación, pero le juro que para corresponderle yo les ayudare cuando regresen armar otras casas.
 
Después de casi perder a su familia completa, tras quedar atrapados en su propia casa y ser rescatados por un joven valiente de no más de 15 años, él sentía ahora la esperanza, el amor fraterno de todos los que conformamos Rotary y nuestro E-Club de Latinoamérica.
 
Hacer la diferencia en el mundo no es tan difícil, solo necesitamos dejar fluir al corazón sensible, a la empatía, al amor al prójimo y saber que cuando das de si antes de pensar en sí, estas abriendo un mundo de posibilidades a alguien más que no tiene nada, más que su fe puesta en ti.