En la génesis de Rotary encontramos el concepto de la diversidad como uno de sus valores. La idea de Paul Harris era que personas profesionales y de negocio se reunieran periódicamente rodeados de un espíritu de camaradería para gozar del compañerismo mutuo y para agrandar su círculo de conocidos profesionales y comerciales.

De las conversaciones resultó la idea de un club cuyo cuadro social se limitará a un representante de cada profesión y ocupación creándose así, el principio de las clasificaciones, que es algo distintivito de Rotary con respecto de otras Instituciones, como emos la diversidad nuevamente está presente en la orgánica rotaria hasta nuestros días.

Gracias a una amplia gama de diferencias individuales, las organizaciones modernas como Rotary, tienen una composición humana rica e interesante, Pero esas mismas diferencias hacen que el trabajo de los líderes constituya un reto sin fin.

Un líder debe conocer en la mayor profundidad posible a cada uno de los integrantes de su organización, como, asimismo, comprender a las personas con quienes trabaja. Debe saber sus similitudes, pero, sobre todo, debe comprender sus diferencias. Los individuos son similares, pero también son únicos.

El líder que se considera un coach (persona que posee la habilidad de acompañar, instruir y entrenar a una persona o grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas), debe aprender desde el principio a manejar diversidad de las personas que dirige.

La administración efectiva de la diversidad requiere que las organizaciones adopten una nueva forma de ver las diferencias entre las personas En el reglamento del club se debe considerar el Plan Estratégico del Club y el Plan de Liderazgo para los Clubes eficaces, en la formación de los diversos comités que se formen para el cumplimiento de ellos, estas consideraciones del liderazgo en la diversidad.

Según expertos que han realizado estudios sobre esta materia en organizaciones exitosas en la administración de la diversidad, se establecieron tres estrategias clave: educación, exposición e implementación efectiva.

Referente al componente educativo, que en caso rotario sería la información rotaria, tiene dos vertientes. Una preparar nuevos líderes para puestos de responsabilidad cada vez mayores, como se establece en uno del os puntos básicos de un Club Eficaz, “preparar líderes que sirvan en Rotary más allá del Club” y la otra, es ayudar a que los socios del club superen sus prejuicios cuando piensan en personas de otro género, cultura o grupo étnico, incentivándolos a interactuar con ellas.

El segundo componente, la exposición a personas con antecedentes y características distintas, añade un enfoque más personal a la diversidad, ayudando a que lo líderes conozcan y respeten a quienes son distintos. Rotary en este aspecto ofrece instancias propicias para ello, como ser: reuniones de compañerismo, el desarrollo del conocimiento mutuo y aprendiendo a trabajar en equipo.

La implementación efectiva, como tercer componente se refiere a que lo líderes deberán ser evaluados por usar prácticas favorables a la diversidad, como en el caso del rotario del aumento de la membresía y su desempeño en los equipos de trabajo que les corresponda integrar.

El que exista una gran diversidad en los socios de un club rotario, constituye una de las grandes fortalezas de Rotary, que muchas personas no rotarias aprecian y valoran. Esta diversidad no impide el desarrollo y logro de metas comunes entre personas de distintas características, al contrario, abre mayores posibilidades, ya que al tener diferentes conocimientos se enriquece las ideas y los proyectos a realizar.

La respuesta efectiva a la diversidad depende de la acepción de los objetivos primarios a los que todos se comprometen, siendo el líder quien debe manejar la diversidad de sus dirigidos.

Si este Rotary nuestro verdaderamente está destinado a convertirse en algo más que un movimiento pasajero, será porque cada uno de ustedes y yo habremos aprendido la importancia de ser tolerantes con los defectos de los demás” Paul Harris en 1911.