Probablemente llame la atención el título del presente, ya que nuestra formación rotaria y nuestra convicción de lo que significa Rotary para nosotros, contradice lo expuesto y la promoción que realizan desde R.I, su Junta Directiva y la Secretaría General que por aumentar los aumentos a recibir económicos, da por tierra principios fundamentales del nacimiento de nuestra Institución, las clasificaciones y la ética, bases estructurales de nuestra Institución, ya que sin ellas Rotary no existe, desaparece, sería una simple sociedad de beneficencia.
Es por ello, por muchas decisiones erróneas, más que la Institución no crece y cada vez va a disminuir más, para que sirve el ingreso de gente sin clasificación, en la que no sólo podremos conocer en forma adecuada a qué representa en la evolución de esta, sino que entorpece el relacionamiento con otras personas de la misma ocupación, no teniendo la oportunidad de trabajar con ellos, así como otros de la comunidad.
Rotary ya no va a ser un corte transversal de la comunidad, para llevar efectivamente un desarrollo humano adecuado, existimos y hemos crecido por ello, formar gente mediante nuestra acción: solidarios, equitativos, de buena fe, tolerantes, con ánimo de superarse, haciendo que cada uno de nuestros semejantes tengan espíritu de PAZ.
Pero a su vez, que clase de estímulo y fomento de conocimiento mutuo como ocasión de servir, va a existir interiormente de nuestros clubes.
Ayudemos a Rotary a crecer, en número y vigor, compartiendo compañerismo y preocupándonos por los demás.
En nuestra ocupaciones y profesiones mayor preocupación en nuestra acción ética, personal y de nuestros funcionarios. Fomentemos mayor respeto hacia la dignidad de toda ocupación útil y hacia la importancia de todo individuo en el mundo a través de su trabajo.
Descubramos los problemas que dividen a las comunidades, para encontrar así las soluciones del caso, para que los extraños se conviertan en vecinos, y estos en amigos.
Ayudemos a los jóvenes y ancianos, a los inhábiles y a los pobres, a realizar el potencial para una vida buena y productiva.
Cuando hagamos uso de las redes sociales, tengamos cuidado de descuidar nuestra pertenencia rotaria, llevemos siempre nuestro mensaje de familia, ética, buena fe, buena voluntad, equidad, equilibrio en nuestro ser, hagamos nuestro espacio con la seriedad que merece.
Es mucho para hacer, pero la ética y las clasificaciones para un mayor conocimiento son fundamentales y esencia que a Paul Harris, hombre superior le costó varios años en encontrar las bases estructurales, la esencia de nuestra Institución.
En el mundo debemos proscribir la disensión, el sufrimiento, la ignorancia, la hambruna, mediante una acción mundial, invirtiendo en enseñanza, en trabajo, en alegría, en hacer hombres libres y no esclavos por su ignorancia y el abuso de las grandes Corporaciones o gobiernos corruptos, que lo único que buscan es poder, dinero. Seguimos en este siglo con las mismas peripecias del anterior, fabricando armas para la defensa del statu quo existentes, drogas y trata de blancas.
Pero todo ello, sin clubes rotarios que crezcan en cantidad y no exijamos clasificaciones y ética, no tenemos razón de existir y Rotary morirá o será una Institución de beneficencia como muchas, para brindarle la oportunidad a las personas pudientes justificar que ayudan, pero eso no es servicio. Servicio es desprenderse del yo sin cortapisas para brindarse al nosotros, con acción, trabajo, tiempo, eso es servicio y son las 24 horas del día.
¿Se han puesto a pensar todo el servicio que se brinda en forma individual en nuestras ocupaciones, cuando sus titulares son de servicio? Llevemos esto a Rotary y piensen todo lo que se ha logrado hacer y lo que puede hacerse.
Estoy de acuerdo en que las sociedades han cambiado, pero también estoy de acuerdo que aún queda mucha gente con ética, de servicio, jóvenes ansiosos por servir, trabajemos con ellos que lo necesitan y claman por el apoyo de los mayores, eso sí debemos brindar servicio, tiempo y trabajo.
Pensamos que lo primero que debemos acudir analizando nuestros clubes, su renovación no sólo en sus integrantes, sino en sus ideas comunitarias, el estudio de sus falencias, el conocimiento que debe tenerse de todas aquellas actividades que tengan clasificación en el club, para obtener más comunicación, intercambio de ideas sobre problemas a resolver, obtener de ellos su pensamiento, buscar interrelacionarse con los mismos, llevar todo ello a estudio del club, planificación, proyecto y si es viable buscar los medios para su realización, incluso con la participación de aquéllos que nos hemos relacionado. Ésta es una de las ideas que debemos pensar, indirectamente aumentaremos las clasificaciones en el club y brindaremos más servicio e iremos en aumento.
Otra pregunta que debemos hacernos es que preparación rotaria tenemos, y si en realidad en nuestra ocupación nos proyectamos como tales, hombres de servicio, que debemos pensar en los demás y proyectarnos, que es buscar como objetivo nuestra propia renovación, no quedarnos en nuestro status quo.
La forma como pensamos y actuamos como individuos, afecta como pensamos y actuamos como rotarios.
¿Qué proyectos nuevos hemos tenido o tenemos en los últimos tres años y que hemos ejecutado? Debemos estudiar y hacer proyectos nuevos, para renovarnos cada uno de nosotros y el club, e incluso reflejarnos en la comunidad mediante los mismos.
El estancamiento es una de las falencias fundamentales del no crecimiento de las Instituciones y no lograr en nuestro caso, crecimiento en la membresía..
 
 
Rabindranath Calleros Tejera-
Gobernador 1981-82 Distrito 497
Durazno. Uruguay