REALMENTE LOS ESTAMOS APLICANDO ?
 
Con frecuencia oímos hablar en el club y en las reuniones de los rotarios a las personas más enteradas de las bases ideológicas del Rotarismo:
 
Que el aspecto fundamental de su actividad radica en reunirse en grupos de profesionales o empresarios bajo la premisa de la amistad como ocasión para servir.
 
Sin embargo, la palabra compañerismo forma parte muy importante de nuestros estatutos y la organización interna como club, de hecho tenemos un Sub Comité de Compañerismo que depende del Comité de Administración del club y que trata de mantenernos en comunicación constante enterándonos de nuestros aniversarios, cumpleaños, eventos especiales y hasta enfermedades que puedan suceder entre los socios, también  realiza reuniones de acercamiento entre los socios y sus familias por medio de reuniones especiales festivas.
 
El dilema entre el compañerismo y la amistad es un tema constante de los Rotarios en sus escritos y participaciones en los distintos encuentros.
 
Rotary es servicio. Para servir hay que ser fraterno. La fraternidad es la unión entre los hermanos o entre los miembros de una comunidad. Es la más noble de las obligaciones sociales. Ser fraterno es condición sine qua non de cualquier persona que pretenda permanecer en Rotary.
 
Ser rotario también exige solidaridad. Entendiéndose como un sentimiento que impulsa a los hombres a prestarse ayuda mutua. Dependencia esa entre los hombres, que fomenta el equilibrio para que todos podamos ser felices, y no que sean felices unos y los otros no, esa premisa se convertirá no en un anhelo, sino una forma de vida.
 
Dos modalidades del amor, se manifiestan en las palabras amistad y compañerismo. La amistad califica al afecto o cariño entre las personas. El compañero es el hermano, el que hace una cosa por el otro. La amistad es un afecto entre dos personas. Es un sentimiento que puede ser incluyente o excluyente. Es decir, uno puede escoger a sus amigos entre todas las personas que la vida nos ofrece. Los agradecimientos pueden producirse de uno a otro.
 
El compañerismo es una variante de los afectos; el compañero se nos impone. Nadie escoge a sus compañeros de estudios, universidad o trabajo.... Sin embargo se construye una relación solidaria en la acción; todos quizás estamos incentivados por el mismo objetivo.
 
Para estar unido a otros debo compartir. El compartir exige identificación, propiedad indispensable para lograr objetivos, sobrepuestos a los naturales obstáculos.
 
El compañerismo no tiene calidad inferior a la amistad, sino distinta. Mientras los beneficios de la amistad son personales, la naturaleza del compañerismo es grupal o social. Pero ambos no son excluyentes.
 
Un buen compañero de trabajo no necesariamente puede ser nuestro amigo; como tampoco un amigo puede ser un buen compañero. Un compañero puede que no goce de nuestra simpatía, pero el juicio nos hace saber que es la persona apropiada para desarrollar una acción, un proyecto, un servicio.
 
Toda relación se fomenta en la palabra respeto. Respetar significa permitir el libre desarrollo y evolución de la otra persona. Uno debe estimular a un amigo a que actúe en plena libertad, incluso para oponerse a él si no tiene la razón.
 
Sólo podremos estar orgullosos de nuestro club si nos identificamos con él. Es el orgullo que llega del esfuerzo común. De la acción en conjunto que causa admiración y respeto a los hombres.
 
La acción une y la vida definitivamente, nada ni nadie la detiene, solo la muerte.
 
Un buen ejercicio de convivencia es resaltar las virtudes de nuestros amigos y/o compañeros,  jamás criticar sus defectos. Pero para ello, es indispensable que aprendamos a introspectivamente descubrir nuestras propias virtudes y defectos.
 
SE LA INSPIRACIÓN !