Ha sido un largo camino, de casi 150 años, tras el cual conocemos con detalle nuestro genoma.  Una autentica exploración de nuestro propio yo, de saber porque somos como somos, por medio del conocimiento de nuestro ADN.

Lo mismo ocurre con cualquier organización, que tiene su propia organización, cultura, valores, finalidad, historia, etc., tiene su propio ADN, muchos de los cuales coinciden en muchas de ellos.

ROTARY posee sus propios ADN que le dieron origen: amistad, tolerancia y ética, pero en su proceso evolutivo, frente a la necesidad de crecer y acrecentar su trascendencia dentro de la comunidad, fueron germinando otros, que, en el devenir del tiempo, le han dado la fortaleza necesaria y el reconocimiento como una gran institución de servicio a nivel mundial.

Ahora trataremos de analizar dos de ellos: asistencia y compañerismo, como actitudes y hábitos que se deben practicar.  Actitud es una acepción de "disposición de ánimo" y habito "aquello que se hace sin deliberación por haberse adquirido haciéndolo antes, conciente o inconscientemente, muchas veces.  Se llama también costumbre".

Tanto la asistencia como el compañerismo están considerados en el Comité Permanente de Administración del Club, el cual, le otorga al club la fortaleza necesaria para que los demás comités logren cumplir sus metas. PAUL HARRIS nos recuerda que "es menester que el nuevo socio comprenda que ROTARY consiste fundamentalmente en un proceso educativo".

Las normas referidas a la asistencia a las reuniones semanales están claramente establecidas, a fin de que cada rotario logre cumplir con ellas.  Tener una actitud clara al respecto, a la vez, poseer el hábito dentro lo mejor posible, para cumplir lo más asiduamente con esta obligación rotaria, le permitirá al socio acrecentar su sentido de pertenencia.

La asistencia de los socios a las reuniones, actividades y eventos que realice el club, son altamente valiosas y apreciadas, muchas veces la sola presencia en una actividad o evento, alienta a quienes están encargados de materializarla, sienten que verdaderamente se interesan en lo que ejecutan, lo cual, eleva el espíritu.

El compañerismo es uno de los valores esenciales de ROTARY, por lo tanto, su fomento debe constituirse en una de las tareas prioritarias de un club.  El compañerismo rompe el individualismo, tan característico en la sociedad actual, de allí nace la importancia de dar el punto primero del Objetivo de ROTARY "el desarrollo del conocimiento mutuo para servir", en todo su sentido, creando las condiciones necesarias para ello.  Cuantas veces se oye decir "nadie me entiende".  Quien se hace esta afirmación, debería preguntarse qué hace para que lo comprendan, probablemente no demasiado.  Compañerismo es compartir, a menudo las relaciones son superficiales porque así lo queremos.  Alguien expresó: "Nuestro mundo interior es un jardín que se vuelve mucho más bello cuando podemos mostrarlo.  Compartirlo implica añadir nuevas especies a nuestro biosistema emocional".

Siempre mencionamos algunos lemas de años anteriores, que dicen relación con el tema que estamos proponiendo, porque a través de ellos comprendemos mejor la esencia rotaria.  Por ejemplo: POR LA BUENA VOLUNTAD ENTRE LOS HOMBRES, AMISTAD Y SERVICIO HACEN CRECER A ROTARY, PARA CREAR AMISTADES Y EDIFICAR MEJORES HOMBRES, HACIA UNA MEJOR COMPRENSION, CONSTRUID PUENTES DE AMISTAD, PARTICIPE, LA BUENA VOLUNTAD BROTA DEL CORAZON, TENDAMOS LA MANO, USTED ES LA CLAVE, SE UN AMIGO, SEMBREMOS LA SEMILLA DEL AMOR.

Asistencia más compañerismo, constituyen un binomio muy potente para el fortalecimiento al interior de un club, son parte de las raíces que sostienen el árbol frondoso y plagado de frutos, que ofrece ROTARY al servicio de la humanidad.  VIVAMOS ROTARY fue el llamado amigable y profundo de un Presidente de ROTARY INTERNATIONAL.

En 1922, en una de sus tantas alocuciones, PAUL HARRIS nos enseña: "En definitiva, ROTARY existe para fomentar el desarrollo personal de cada socio y tal desarrollo implica aumentar su capacidad de servir a los demás".