Existe en algunas partes la impresión de que el Rotary Club es una agrupación de hombres adinerados, que ser rotario es un lujo cuyo goce no está al alcance del hombre de recursos modestos. Nada más erróneo, por supuesto, pues Rotary no busca acaudalados para integrar sus clubes, sino hombres dotados de un sincero deseo de servir y capaces de hacerlo eficientemente.

Si en algún Club resulta costoso ser rotario no es muy aventurado que esto obedezca a algún defecto de organización o a una interpretación inadecuada del papel del Club. En efecto, hay clubes que emprenden trabajos de beneficencia o de mejoras públicas cuya realización en justicia corresponde a la comunidad entera. Si el peso económico de tales trabajos viene a gravitar exclusivamente sobre los hombros de los rotarios, necesariamente resultará excesivo.

El papel real del Club es preparar a sus miembros para servir más inteligentemente, en su carácter individual, a la sociedad. En cuanto a obras de carácter cívico, parece que lo indicado es que el Club trate de conocer las necesidades de que la comunidad adolece, que estudie la forma más práctica de llenarlas y que, formando el plan respectivo, procure que la comunidad entera atienda a su realización. Al rotario le corresponde contribuir individualmente, como miembro que es de la comunidad aludida.

En consecuencia, no hay razón alguna para que resulte costoso ser rotario.. Todo hombre de modestos recursos con tal de que llene los requisitos necesarios, debe hallarse en condiciones de serlo.

ROTARY: UNA ACTITUD SOCIAL
Rotary dignifica el trabajo y propugna la armonía entre los elementos que lo forman. Y dignifica el trabajo dignificando la profesión, el empleo, la actividad, cualquiera que ella sea, porque ella importa trabajo y no sólo lo dignifica, sino que lo exige, porque el trabajo es un imperativo del hombre, no es una cadena de esclavos, no es el dolor de vivir. Es la alegría de sentir que de día en día hay por delante una actividad a la cual vamos a entregar unos esfuerzos para ser mejores, por el trabajo podemos concebir todo el adelanto de una sociedad, por el trabajo logramos saber todo el conocimiento humano, y logramos tener una salud espiritual y física cada vez superior, y en esta posición del trabajo y comprendiendo que Rotary es una actitud social, es que la institución busca en el hombre el elemento más destacado para cumplir sus destinos.
CARGOS Y RESPONSABILIDADES
En Rotary, pues, no es admisible ni la quietud, ni el estatismo, ni la indiferencia. El ausentismo de algunos rotarios de los problemas y objetivos de su club, evidencia una total falta de integración al verdadero concepto del “servicio” que debe preponderar en cada uno.
Los diferentes cargos distribuidos por el presidente deben ser aceptados con el compromiso de ser ejecutados con la máxima responsabilidad. Recibir la propuesta para el desempeño de una función, debe constituir para el rotario que la recibe una muestra de distinción y un aplauso a su capacidad ejecutiva.
Así debe ser. Así debiera ser, aunque lamentablemente hemos sido testigos de actitudes negativas en muchos rotarios a los que un presidente les ha ofrecido el desempeño de una determinada función, rechazándola sin más trámite. Negarse a trabajar en cualquier función rotaria, a la par de desnaturalizar su condición de hombre y de rotario, presupone una total carencia de vocación rotaria, una demostración cabal de indiferencia hacia los destinos y objetivos del Club y una evidente muestra de pusilanimidad en pugna con la definida personalidad que debe poseer todo rotario.
LA TRANSICIÓN DE “HOMBRE” A “ROTARIO”
¿En qué momento se adquiere la calidad de “rotario”? No necesariamente cuando se es admitido en un Club Rotario; la transición ocurre:
1) Cuando asistir a las reuniones se deja de ser una obligación y se convierte en un gozo.
2) Cuando se comprende que uno ha sido seleccionado para pertenecer a un Club por sus condiciones de líder entre aquellos que ejercen la misma profesión o tienen el mismo negocio.
3) Cuando todos los hombres, no importa su credo o su color, se convierten en sus hermanos.
 
FUENTE.. Boletin Virtual de Rotary Club Callao o6 del 5/12/2018