En virtud del esfuerzo que se efectúa en el aumento de número de integrantes a un club rotario, es evidente que algo estamos haciendo mal. Puede que el club no tenga o haya perdido la imagen en la comunidad, señal muy importante, ya que no debemos olvidarnos que nadie hoy en día va ingresar para no tener actividad alguna y además pagar una cuota, incluso muchas veces con reuniones desordenadas, aburridas, sin inquietudes, y sin tener momentos placenteros.
 
También puede ser por falta de conocimiento de lo que es y significa Rotary, que, a pesar de hacer alguna obra en la comunidad, la más importante es el servicio a brindar a través de nuestra ocupación, de hacer conocer el objetivo de Rotary, el desarrollo humano y la dignificación del hombre es su razón de existir, la defensa de los derechos humanos mediante la equidad, la solidaridad, la buena fe, el respeto a la palabra empeñada.
 
Creo debemos hacer un estudio profundo de nuestro club por dentro, su funcionamiento, si hay integrantes resistidos o no queridos en la comunidad, que en tal caso no interesan las causas, pero es el freno enorme de integración de gente. Su funcionamiento interno en las reuniones, tanto de la Junta Directiva como de las reuniones semanales, en que todos los Comité o Avenidas tienen que participar y darles participación. En general si resuelve o comunica algo el Presidente o Secretario sin brindar la palabra al encargado del tema a comunicar, produce fricciones o descontentos. Esto lo hemos visto muchas veces en muchos clubes. El Presidente es el que menos tiene que hablar, sólo dirigir la discusión de temas, salvo el momento del Presidente que puede ser al principio de la sesión o al final de la misma.
 
En realidad, si bien consideramos no son temas estos para tratar en un Boletín, son errores que conviene hablar de los mismos para corregirlos. Muchas veces sentimos decir que nadie interviene y es nuestra culpa que no llevamos las reuniones bien ordenadas, como debe hacerse con un orden del día que se hace con el Secretario.
 
Pero además hay que organizar y muy bien la información rotaria, pecamos en muchos clubes con no brindarlas, ni siquiera discutir y leer los editoriales de las cartas mensuales, que es mucho el material que se recibe en los clubes actualmente, y discutir todo, tratarlo, intercambiar ideas que es la forma de aprender. Si no conocemos Rotary, jamás obtendremos un club eficaz y con identidad en la comunidad.
 
Analicemos nuestros clubes y veamos nuestros defectos, no nos mintamos a nosotros mismos, pongámonos a corregir todos los errores en el funcionamiento, hagamos un club formado con sus Comité y hagamos que estos funcionen, planifiquen, actúen, informen a la Junta Directiva y en las reuniones semanales del club.
 
¡Actuemos! Al fin.