PLÁTICA DADA EN EL CLUB ROTARIO REAL DEL GRIJALVA EL 28 DE ENERO DE 2019.
 
LA MUJER, FUENTE DE VIDA Y CRISOL DE VALORES.

Por Ferdusi Bastar Mérito

 

LA MUJER EN EL HOGAR.

Las mujeres sostienen la mitad del cielo, dice un proverbio chino.

La mujer llena la literatura de todos los siglos. La humanidad no ha podido ni pensar, ni amar, ni aborrecer sin la mujer.

La mujer está en la base de todas las civilizaciones, y en la cúspide de todas ellas.

Las religiones, que han puesto de rodillas todas las almas, han necesitado de la mujer para difundirse, y aún para nacer.

Nada se puede realizar sin el concurso de la mujer, y todo lo hecho, hacia ella va.

De la mujer nace el mortal, y a ella regresa apenas se siente joven, vigoroso y completo.

En sus entremeses, Cervantes nos dice “La mujer hermosa y honrada, cuyo marido es pobre, merece ser coronada con laureles y palmas de vencimiento y triunfo. La hermosura por si sola atrae las voluntades de cuantos la miran y conocen, y como a señuelo gustoso se la abaten las águilas reales y los pájaros altaneros, pero si a tal hermosura se le junta la necesidad y estreches, también la envisten los cuervos, los milanos y otras aves de rapiña, y la que está a tantos encuentros firme, bien merece llamarse la corona de su marido. Opinión fue, no se de que sabio,  que no había en todo el mundo sino una sola mujer buena, y daba por consejo que cada uno pensase y creyese que aquella sola buena era la suya, y así viviría contento.

Según un obispo brasileño. “Quien es esa noble figura que después de haber animado con su sangre al recién nacido lo cría, acaricia, sonríe, y enseña a balbucear y caminar? La mujer madre. Quien es esa sublime figura, compañera del hombre en la adversidad y en la dicha, que le aconseja, guía,  alienta, conmueve, sujeta y ama, que vive con el y para el, hecha de amor y abnegación? La mujer esposa. Quien es la única privilegiada que un Dios se dignó hacer consubstancial a Él, la figura de ese mismo Dios, y por una antítesis misteriosa,  escogió de la humanidad para conceder el supremo honor de ser hija, madre, y esposa de la divinidad? La mujer por excelencia.

Para cerrar este capítulo, dos madrigales. El primero de Gutierre de Cetina.

“Ojos claros, serenos,

Si de un dulce mirar sois alabados,

Por qué , si me mirais, mirais airados?

Si cuanto más piadosos

Más bellos pareceis a aquel que os mira.

No me miréis con ira,

Porque no parescais menos hermosos.

Ay, tormentos rabiosos,

Ojos claros, serenos,

Ya que así me mirais, miradme al menos.”

 

Y otro de nuestro inmenso Luis G. Urbina:

“Era un cautivo beso enamorado

De una mano de nieve que tenía

La apariencia de un lirio desmayado

Y el palpitar de un ave en agonía.

Y sucedió que un día,

Aquella mano suave,

Con palidez de cirio,

Con languidez de lirio, con palpitar de ave,

}se acercó tanto a la prisión del beso,

Que ya no pudo más el pobre preso,

Y se escapó…….más con violento giro

Huyó la mano hasta el confín lejano,

Y el beso, que volaba tras la mano,

Rompiendo el aire, se volvió suspiro.

 

LA MUJER EN LA SOCIEDAD

Las féminas de hoy, ignoran las batallas dadas en pos de su llamada emancipación, y es obligado hablar de Olympe de Gouges, seudónimo de la escritora y dramaturga Marie Gouze, nacida en Moutaubán, Francia, el 7 de mayo de 1748, y muerta a los 45 años de edad al ser ejecutada en la guillotina el 3 de noviembre de 1793, en París, en aquel fatídico año del terror de la revolución francesa, tras un juicio sumarísimo en el que no tuvo acceso a un abogado, pero en el que se defendió con valor e inteligencia.

Casó a los 17 años con un hombre mayor, con el que procreó un hijo, y del que enviudó tiempo después. Decepcionada de esta unión en la que no fue feliz,  describió al matrimonio como “la tumba de la confianza y el amor”.

Subió al cadalso con gran dignidad entre el clamor de una multitud de mujeres a las que había defendido. Tras ser ejecutada, su propio hijo Pierre Aubry renegó de ella ante el temor de ser detenido.

Escribió importantes dramas y montó una exitosa compañía de teatro. Algunas de sus obras fueron inscritas y representadas en la Comedia Francesa, entre ellas y  muy críticas “La esclavitud de los negros”, “Los hombres negros” y “El mercado de los negros”. Los  nobles  franceses  vivían en gran medida  del comercio y la trata de negros, y por ello en varias ocasiones fue recluida en “la Bastilla”, de donde salía por el apoyo de sus amigos.

Después de muerta, Olympe de Gouges siguió librando batallas durante más de 100 años. La misógina intelectualidad francesa, durante todo el siglo XIX,  rechazó frontalmente la idea de que una mujer hubiese sido ideóloga de la revolución francesa y se llegó al extremo de negarle capacidad intelectual y afirmar que apenas sabía leer y escribir. Fue hasta mediados del siglo XX cuando se le dejó de caricaturizar. Hoy en la mayoría de los municipios franceses,  colegios, institutos, calles o plazas llevan su nombre. En su natal Moutaubán el teatro de la ciudad lleva su nombre lo mismo que un teatro de Paris en el emplazamiento de la roquette (antigua cárcel de mujeres) y en el Palacio Beauvau, Ministerio del Interior, le ha sido dedicada una sala.

En 1791 escribió su memorable “Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana”, que provocó enfrentamientos con los jacobinos y finalmente su muerte.

Transcribo a continuación, como un recuerdo a esta extraordinaria mujer, olvidada por las feministas de hoy.

I - La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.

II - El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.

III - El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo, ningún individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.

IV - La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.

V - Las leyes de la naturaleza y de la razón prohíben todas las acciones perjudiciales para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y divinas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.

VI - La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

VII - Ninguna mujer se halla eximida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.

VIII - La Ley sólo debe establecer penas estrictas y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.

IX - Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el rigor de la Ley.

X - Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.

XI - La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos. Toda ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece, sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.

XII - La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes es confiada.

XIII - Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son las mismas; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.

XIV - Las Ciudadanas y Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las Ciudadanas únicamente pueden aprobarla si se admite un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y si determinan la cuota, la base tributaria, la recaudación y la duración del impuesto.

XV - La masa de las mujeres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.

XVI - Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado en su redacción.

XVII - Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho inviolable y sagrado; nadie puede ser privado de ella como verdadero patrimonio de la naturaleza a no ser que la necesidad pública, legalmente constatada, lo exija de manera evidente y bajo la condición de una justa y previa indemnización.

Una gran luchadora mexicana fue Elvia Carrillo Puerto, la llamada “Monja Roja” , lideresa feminista, política y sufragista que logró el voto para la mujer en Yucatán, logrando ser electa diputada al Congreso de Yucatán en 1923. Tomás Garrido Canabal, el mejor gobernador que ha tenido Tabasco, otorgó el voto a la mujer tabasqueña unos años después.

Hasta antes de 1893, las mujeres eran ciudadanas de segunda en el mundo. Ese año Nueva Zelanda es el primer país en el mundo  en que las mujeres pueden sufragar. En 1917 Finlandia es el primer país en Europa con voto femenino. En 1920 se aprueba la decimonovena enmienda a la constitución de los Estados Unidos otorgando el voto a las damas, Uruguay es el primer país latinoamericano en otorgarlo y en México el Presidente Ruiz Cortinez lo concede en 1954.

Actualmente en prácticamente todo el mundo la mujer puede ejercer este derecho humano, salvo dos países, Brunei y Emiratos Árabes en que lo tienen restringidos y limitados, y el Vaticano, el único mini Estado del mundo que lo continúa negando.

La mujer ha destacado en todos los campos  de la academia, las ciencias y la política, y solo por mencionar algunos casos recordamos a Golda Meir, en Israel, Margaret Thatcher en Inglaterra y actualmente a Ángela Merkel en Alemania.

 

LA MUJER EN ROTARY

La mujer en Rotary tiene su historia particular. Nuestros reglamentos decían que para ser rotario se requería en primer lugar ser del sexo masculino, inciso que se derogó para permitir el pleno acceso a rotary de la sensibilidad, probidad, creatividad, eficiencia y talento de la mujer.

Como antecedente, fue un 10 de enero de 1924 cuando nace en Manchester Inglaterra la primera agrupación de esposas de rotarios con el nombre de  Inner Wheel, o rueda interna. A travez de los años, hubo muchas iniciativas sin éxito en los consejos de legislación para derogar el primer requisito para ser rotario.

En 1983 el Club de Duarte California aceptó el  ingreso de  dos mujeres como socias siendo reconvenido por el Gobernador de Distrito y la Directiva de Rotary International, que finalmente lo dio de bajas por violar los estatutos. Este Club emprendió un largo proceso judicial por discriminación en contra de Rotary, que llegó hasta la Corte Suprema de Estados Unidos, y ante el peligro de una condena que obligaría a Rotary a pagar impuestos en USA, el Consejo de legislación de 1989 finalmente decreto la cancelación del referido primer requisito para ser rotario, lo que permite que cualquier club pueda aceptar como socias a mujeres, y para 1990, al año siguiente,  ya habían 20,200 rotarias y en 1995 las 5 primeras gobernadoras de distrito.

La mujer forma ya parte esencial en la vida de Rotary y a escalado ya todas las posiciones. Elizabeth  Demaray es nuestra primer tesorera internacional y Anne Matthews nuestra primera vicepresidenta y no esta lejano el día en que tengamos una Presidenta mundial.

 
FERDUSI BASTAR MERITO. VIAJES FERDUSIferdusib@gmail.com,  DIVISION TURISTICA BONANZA, S.A.C.V. PASEO TABASCO 1122 C.P.86040 (52)993 3158232
cel. 5219932113771 VILLAHERMOSA, TABASCO, MEXICO.
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